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Prismáticos astronómicos, guía de compra

Prismaticos gigantes celestron Skymaster Astronomical.
Prismáticos astronómicos, guía de compra
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Puede que hayas escuchado que cualquier par de binoculares son buenos para observar el cielo nocturno. No es cierto. Hay un factor muy importante que ha de tenerse en cuenta: necesitamos lentes frontales que recojan toda la luz posible. Es decir, una gran apertura.

Sin tener que llegar a lo que se denomina “prismáticos gigantes”, si queremos un buen par de prismáticos para ver en todo su esplendor estrellas, constelaciones, la Luna… una lente objetiva de 50 milímetros es más que suficiente.

En segundo lugar, es más que recomendable (en todos los casos lo es, pero aquí especialmente) que cuenten con una buena calidad óptica. Opta por aquellos sin aberraciones ni deformaciones. Piensa que esas lucecitas contrastando en un cielo oscuro exigen más calidad que si miramos por unos prismáticos una escena diurna.

En ocasiones, compramos prismáticos caros pensando que nos van a prestar mejores servicios que otros binoculares más baratos. Y nos equivocamos. Por eso es tan importante saber qué es lo que precisamos y, en función de ello, optar por un modelo en concreto. Ésta es nuestra intención, orientarte para comprar los binoculares astronómicos que necesites. No se trata más que estés contento y satisfecho de haber acertado de pleno.

Prismáticos para astronomía: estrellas y cielo

Con los prismáticos astronómicos que tengan las características adecuadas vas a ver con facilidad nebulosas, cúmulos de estrellas,  galaxias… Suena bien, ¿verdad?

Si nunca has mirado con unos binoculares el cielo, te sorprenderá como todo un mundo se abre ante tus ojos. La astronomía con prismáticos es algo fascinante y que lleva a repetir al que lo prueba por vez primera. Elegir unos buenos gemelos no es nada sencillo.

En realidad, el que es el responsable último de lo que observamos es nuestro cerebro. Sí, la luz llega a través de tus ojos, pero es el cerebro el que procesa la información que fluye a través de los nervios ópticos.

Los ojos se encargan de que veamos en tres dimensiones, aportan la sensación de tridimensionalidad, la percepción de profundidad.

En ocasiones se olvida que las imágenes del cielo estrellado que nos ofrecen unos prismáticos son espectaculares. Los prismáticos astronómicos presentan una serie de ventajas con respecto a los telescopios. Si quieres tener una visión amplia del firmamento por la noche, los binoculares son la mejor opción.

Prismáticos astronómicos, ventajas sobre los telescopios

Seguramente podríamos enumerar algunas más, pero aquí van unas cuantas ventajas de los binoculares para observar el cielo con respecto a su eterno rival.

  • Menos pesados y más sencillos de transportar.
  • El precio de unos prismáticos para astronomía es bastante inferior al delos telescopios.
  • No necesitan emplear tiempo en configuraciones, cambios de lente, alineaciones…
  • Las imágenes nos llegan a través de los dos ojos, con lo que ganamos tridimensionalidad y restamos esfuerzo ocular.
  • Ofrecen una visión del Cosmos mucho más amplia, que es la que buscamos en el 90% de las ocasiones.
  • El campo de visión de prismáticos astronómicos está entre los 5 ó 6º, mientras que el de un telescopio ronda 1º.
  • Mayor contraste y resolución
  • Podemos observar el cielo nocturno sentados, echados, de pie o como más cómodos estemos
  • No limitas su uso para la observación astronómica… ¡tienen mil aplicaciones más!

Estas razones ya suman lo suficiente como para empezar a usar los prismáticos cuanto antes. Tal vez con el tiempo des un paso más y adquieras un telescopio. Pero seguro que nuestros prismáticos estarán siempre ahí: pequeños, ligeros y fácilmente transportables.

Con binoculares, ¿qué puedo ver en el cielo nocturno?

Se calcula que la galaxia en la que habitamos, la Vía Láctea, tiene entre doscientos mil millones y cuatrocientos mil millones de estrellas. Los cosmólogos empiezan a inclinarse más por la segunda cifra. Una cantidad tan enorme que ni siquiera se puede llegar a imaginar.

Todo lo que podemos ver por la noche en el cielo a simple vista o con unos prismáticos está contenido dentro de esos gigantescos números. Citar la excepción de la vecina Galaxia de Andrómeda, que puede contemplase con binoculares. Incluso, si tienes una vista extraordinaria, puedes llegar a verla con los ojos desnudos.

Hemos perdido el cielo nocturno

El ser humano está perdiendo algo que le ha acompañado desde sus orígenes: la visión del cielo nocturno estrellado, el asombro de ver sobre sus cabezas algo que sobrepasa nuestra capacidad de asimilación.

La mayor parte de la población mundial vive en núcleos urbanos, y lo único que ven en el cielo por la noche es contaminación lumínica. Esa pérdida no es cosa cualquiera. Perdemos una de nuestras referencias fundamentales como personas, hemos dejado de contemplar el cielo estrellado, los planetas que pueden verse sin esfuerzo (Júpiter, Marte, Venus), el movimiento de las constelaciones…

Una de las enormes ventajas de contar con unos prismáticos de astronomía es que el número de estrellas que podemos ver aumenta de una forma asombrosa. Si en buenas condiciones podemos contemplar aproximadamente unas 3.000 estrellas, utilizando unos binoculares esa cantidad se multiplica por sesenta o incluso más. ¿No es sorprendente?

Esta sola razón ya es justificación suficiente para contar con unos prismáticos que nos ayuden a la observación astronómica. Volvemos, en cierta forma, a nuestros orígenes.

Usando unos prismáticos se simplifica la ubicación y la observación de planetas, cúmulos estelares… Todo se comprende mejor. No deja de ser curioso que cuando alguien se plantea hacer un regalo a un amigo para observar el cielo, lo primero que se le pase por la cabeza sea un telescopio. Es una asociación instintiva, pero errónea.

¿Cuales son los mejores prismáticos astronómicos?

Si hubiese que dar solamente una respuesta a esta pregunta, sería ésta: si van a ser nuestros primeros prismáticos destinados a la observación astronómica, unos 7×50, 8×50. ¿Por qué?

  • Nos permiten largas observaciones sin que nuestros brazos se cansen.
  • Buen campo de visión.
  • Las lentes objetivas de 50 mm ya son lo suficientemente luminosas como para permitirnos una buena observación astronómica

Cómo elegir prismáticos astronómicos

Dicho esto, como es lógico, es el momento en que te estarás preguntando qué prismáticos astronómicos comprar.  Y aquí hay que matizar.

La respuesta anterior es buena para la iniciación a la astronomía, para empezar a observar el cielo nocturno con prismáticos. Los podremos llevar en el coche, o para disfrutar del cielo estrellado sin más en cualquier momento. Ahora bien, ¿son los mejores? Maticemos.

Si pasamos de unas lentes objetivas de 50mm a una de 60mm nuestros binoculares para astronomía nos aportarán imágenes más luminosas. Algo que es de agradecer, pero también conllevarán otra serie de desventajas, sólo asumibles si en realidad sabemos lo que estamos comprando.

Como en todo, opiniones sobre prismáticos astronómicos las hay a cientos. Puede que cada uno te diga una cosa distinta. La experiencia personal es lo que marca la diferencia de verdad. Los mejores prismáticos para astronomía son los que cumplan con tus necesidades. Ésa sería la respuesta perfecta.

En cualquier caso, decidas comprar unos astronómicos 7×50 ó unos 20×70, adquiere los que mejor calidad óptica tengan y te puedas permitir pagar. Aquí las cosas están bastante claras, si ya es importante en cualquier tipo de observación la calidad de las lentes, de los prismas, la falta de aberraciones… en los prismáticos nocturnos es algo crucial.

Así que, la respuesta definitiva a la pregunta de cuáles son los mejores prismáticos astronómicos se podría dividir en realidad en dos:

  • Los que cumplan tus necesidades.
  • Los que tengan la mejor calidad óptica que puedas pagar.

Más adelante trataremos sobre los prismáticos astronómicos gigantes… pero eso ya es otra historia, una historia muy grande y pesada 🙂

¿Cuanto más aumento mejor?

Respuesta corta: no.

Respuesta larga:

  • Una vez sobrepasamos los 10 aumentos, los prismáticos se vuelven significativamente más pesados, lo que conlleva que nos cansemos más y nuestras observaciones sean más cortas.
  • A no ser que utilicemos un trípode, se nos moverán y perjudicarán la visión.
  • Sí, podemos comprar unos prismáticos con estabilizador de imagen (que, por cierto, cada vez funcionan mejor, es increíble). Encarecerá mucho el precio de los prismáticos.

Al final, cada uno encuentra su configuración preferida. Por eso, parte del sentido de este artículo es que cuentes con toda la información sobre prismáticos astronómicos como para que te equivoques lo menos posible.

Con todas estas pistas, seguramente puedas afinar mejor cuáles comprar y tener mayores posibilidades de acierto. La decisión es tuya.

Binoculares de observación astronómica y estabilizadores

Los estabilizadores en prismáticos funcionan de la misma manera que las cámaras de vídeo. Es increíble como simplemente apretando un botoncito la imagen deja de temblar. Parece magia. Lo observado se detiene y da la impresión de que tu pulso se ha vuelto perfecto, casi como un súper-poder 🙂

Sin entrar en demasiado detalle, podríamos resumir que su funcionamiento se basa en unos sensores que se encargan de detectar el movimiento de la vibración en brazos y manos. Las señales de los microsensores llegan a un microprocesador. Él es el encargado de calcular la estabilización necesaria en cada momento. Esto lo logra moviendo ligeramente un prisma de ángulo variable. Como imaginarás, esto es sólo una especie de pincelada, pero ésta es la base de su funcionamiento.

Esto en la observación astronómica con prismáticos es muy interesante. Nos permite utilizar binoculares con mayores rangos de magnificación. Es difícil, si no lo ha probado nunca, darse cuenta de hasta qué grado de estabilización se puede llegar. Una vez más, es cuestión de precio.

Pero aquí nuestro consejo sí que no requiere de matizaciones: si puedes comprar prismáticos de astronomía con estabilizador de imagen, hazlo. No te vas a arrepentir.

Binoculares astronómicos gigantes

Vete pensando en comprar un trípode, si no, no hay nada que hacer. A medida que las ópticas han ido avanzando, se han conseguido modelos de prismáticos con unas magnificaciones descomunales. Si intentas mirar a través de ellos a pulso, es posible que lo único que consigas sea marearte. Y si son para un niño, mejor empezar por aquí 🙂

Son utilizados por aficionados avanzados a la astronomía que buscan una observación de un espacio mucho más profundo que el que se puede conseguir con menores aumentos. Hablamos de aperturas de 80, 100 y hasta 150 mm, y de magnificaciones de 20 ó 25x.

Otros tipos de prismáticos que deberías conocer